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‘Me enorgullece decir que juego fútbol profesional en mi país’, Vanessa Córdoba, nueva arquera de La Equidad

Vanessa Córdoba. Futbolista. Vive su vida a través de fútbol y disfruta del deporte como un espacio de crecimiento. Así se describe la nueva portera de La Equidad y guardameta de la Selección Colombia, quien regresa al país para portar con orgullo el ‘Córdoba’ en su espalda.

Vanessa, ¿Cómo termina jugando fútbol si su pasión era el voleibol?

Yo jugaba voleibol en la Liga de Cundinamarca y estaba en proceso de Selección Colombia, pero por una lesión que tuve en la rodilla izquierda el médico  que atendió mi recuperación, Cristian Quiceno, de La Equidad, me recomendó cambiar de deporte. La arena es una superficie muy inestable e iba a tener problemas de salud. Inicié mi tratamiento con La Equidad  y, tras la recomendación de mi médico, al día siguiente llegué al equipo y dije voy a tapar. Todos se rieron, pero repetí: sí, voy a tapar.  El arco tiene cosas muy similares al voleibol y por eso Ospina y mi papá (Óscar Córdoba) iniciaron en voleibol. Quién iba a pensar que cinco años después yo volvería a La Equidad a jugar.

¿Quién fue su primer entrenador?

Mi papá, por supuesto. Mi primer arco fue en Bucaramanga, en el patio de la casa. Había dos palmeras que hacían la distancia de un arco y ahí fue mi primer entreno con él. No duró mucho porque peleábamos a cada rato, era como la Tercera Guerra Mundial, hasta que mi mamá dijo “suficiente, no vamos a acabar con la familia”, así que me consiguieron otro entrenador.

En este tiempo, ¿cuál ha sido la mejor lección que le ha dejado su papá, Óscar Córdoba?

Mi papá me ha enseñado mucho. Más que el lado técnico, me ha mostrado el lado humano del arco. Es entender que nunca seré perfecta, pero lo importante es disfrutar el momento y las circunstancias. Ser feliz bajo el arco.

Es imposible que no la relacionen con él, ¿cómo maneja ese tema?

Al comienzo me molestaba y todavía me pasa. No como tal por el hecho de que nos relacionen, sino de que lo pongan a él por delante de mí. En ocasiones me presentan como la hija de Óscar Córdoba y no como Vanessa, pero lo he aprendido a manejar y es entendible. Estoy en el fútbol y soy consciente de las cosas que él logró y me enorgullece poder llevar el Córdoba en la espalda.

Acaba de llegar a La Equidad, ¿cuál es el objetivo con el equipo?

Estoy muy contenta de estar en La Equidad. Es un sentimiento extraño porque hace cinco años, cuando entrenaba con el equipo, no pensé en vestir la camiseta del club. Estoy súper emocionada  de poder dar lo mejor de mí para ellos. El objetivo de todos es la Copa, poder ir a La Libertadores, pero vamos partido a partido.

Ha manifestado que diferentes entrevistas que quiere cambiar la imagen de las mujeres futbolistas, pues algunos consideran que son ‘poco femeninas’.

Me molesta el hecho de que nos cuestionen nuestra feminidad y nuestra orientación sexual por un tema de imagen. Soy consciente de que quizás no nos vemos muy femeninas jugando, pero creo que los señalamientos radican en la creencia de que el fútbol es un deporte para hombres. Entiendo que son algunos prototipos de la sociedad, pero lucho en contra de esa opinión generalizada.

Finalmente, ¿cuál es su diagnóstico del fútbol femenino?

Para mí el fútbol femenino va por un muy buen camino. El que seamos de los pocos países con liga profesional femenina es muy satisfactorio y me enorgullece decir que soy colombiana y que juego fútbol profesional en mi país. El fútbol abre muchísimas puertas, es una herramienta social, y ahora que las mujeres estamos involucradas, podemos aspirar a otras profesiones y a otros horizontes.

Fotografía: Diana Dulcey.

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